
Los problemas del pasado curso han quedado atrás, esa es la sensación que deja este Valencia de Unai Emery, reflejando en el campo el buen ambiente que se respira en el vestuario ché, Mata, Villa, Joaquín y hasta Miguel, fueron los principales personajes de este épico cantar ché.
Y es que el Valencia comenzó por debajo en el marcador, trás un gol en propia puerta de Moretti, Pablo Alvarez le ganó las espaldas al italiano, ejecutó el centro ya casi en la línea de fondo que se estrelló en la humanidad de Moretti y se coló por el primer palo de la meta de Renan, pero aún así, el Valencia seguía como si nada.
Llevando el control del partido, dominando el esférico, y llegando al arco rival, el Valencia iba a por el empate, que se veía venir, Joaquín fue todo un dolor de cabeza para Filípe, que en varias ocasiones se vio superado por el extremo gaditano, y en una de esas llegó el empate, tras un gran servicio de Joaquín al segundo palo, apareció Mata de cabeza poniendo el 1-1 en el marcador.
Una vez conseguido el empate era cuestión de tiempo el segundo tanto local, se juntaron Joaquín, Mata, Villa, Edu, más los laterales Miguel y Moretti, con toques de primera e imprimiendo una gran velocidad, Villa perdonó el tanto que le otorgaba la ventaja a los ché al fallar en una mano a mano frente al meta vasco, llegaba el descanso, lo mejor que podía pasar para los de Lotina.
Pero ni los 15 minutos de descanso fueron capaces de evitar el huracán ché, nada más comenzar la segunda mitad, apareció Villa, que luego de un pase magistral de su paisano Mata, resolvió dentro del área con un enganche y un fuerte remate que no pudo detener Aranzubia, el partido aún era joven, para desgracia de los gallegos por que el Valencia iba a por más.
Los de Lotina eran tan solo espectadores del gran juego de los locales, Villa tuvo un par de ocasiones más, entre ellas un remate de volea que rechazó Aranzubia.
Joaquín que fue ese jugador desequilibrante por la derecha, consiguió poner el tercero en la pizarra gracias a un gran pase de Mata. A partir de allí se sumó todo el equipo blanc i negre al festival que tenían los de arriba, ingresaba Fernándes y Vicente, que también estuvieron cerca de marcar.
El cuarto lo consiguió el de siempre, Villa, Fernándes mandó un pase antológico a Mata, este arrastra la marca gallega y sirve en bandeja a Villa para que colocara el cuarto de la noche, fútbol, entrega, remontada, todo eso vivió Mestalla, que ni el polémico segundo gol del Deportivo le pudo arruinar la fiesta.


